True Blood y su genial sentido del ridículo

Las historias de vampiros siempre han atraido al ser humano, cuando no han sido las leyendas populares ha sido la literatura, y desde que nació la cinematografía estos seres han sido un motivo recurrente para llenar horas y horas y más horas y venga horas de metraje, algunas son obras maestras, otras son películas infames que no merecen ser emitidas ni por un mal canal local. La televisión también se ha encargado de reflejarlos (auque según muchas versiones estos seres no se reflejen), unas serias, otras absurdas, y otras que parecían claramente un comic book, hasta que llegar a la que nos ocupa, True Blood, emitida por la HBO. True Blood es una serie que parte de una premisa muy clara, los vampiros salen a la luz (metafórica) pública, gracias a una sangre sintética que les permite vivir sin matar y se intentan integrar en la sociedad. Con este punto de partida nace una serie interesante y entretenida, que si bien es agradable de ver, después de la primera temporada aún da la sensación de que necesita una historia central más potente para poder despegar y mostrar todo su potencial.

El escenario en el que trascurre la acción es Lousiana en el presente, aunque con las particularidades ya citadas. Nos encontramos en el típico pueblecito perdido en medio de bosques y demás, con su típica cafetería, sus típicos gañanes, y todos esos tópicos de pequeños pueblos yanquis que conocemos. Por supuesto en este ambiente no puede faltar la camarera de la tasca, Sookie, protagonista de la serie, interpretada por Anna Paquin, que sin ser el colmo de la monez sale bastante favorecida gracias a la elección de vestuario. La niña es un poco rara, es telepata de las que leen el pensamiento, como si fuera una radio que intercepta ondas, por eso cuando conoce a un vampiro por primera vez, se prenda, porque no oye nada. Vampiro de nombre Bill, genial que el nombre sea simple y no el típico sustantivo rebuscado que abunda en el género. También tenemos el tropel de secundarios tópicos, entre los cuales encontramos grandes aciertos, como el cocinero-camello-chapero Laffayyete, a otros insulsos y sin carisma y incluso insoportables como Tara. Otros tienen más recorrido como Jason o Eric (el vikingo).

Pero más allá de que a la historia le cueste arrancar y crear una tensión constante sobre un tema, el gran atractivo de la serie es que acerca los vampiros al “mundo real” de una forma muy cercana, es como dar un paso más allá a lo que consiguió Anne Rice, o la adaptación de su obra magna al cine. Los vampiros de True Blood llegan a estar muy “humanizados”, pero no dejan de tener su halo de misterio y seducción a pesar de todo.

La segunda temporada deja un poco de lado este aspecto, apenas profundiza en las estructuras sociales vampíricas, y la trama que implica a una ménada es sumamente absurda. Es entretenida, pero empiezan a meter más fornicio de la cuenta (nunca pensé que diría esto). Son más interesantes las subtramas como las de la Iglesia de la Luz, genial crítica al integrismo religioso especialmente el cristiano, donde Jason Stackhouse se luce como él solo, que el rollo de Sookie con Bill, que empieza a rallar en lo cansino. Otro de los aciertos de temporada es Jessica, vampira de nuevo cuño creada por Bill y que deja momentos memorables como el recrecimiento de himen.

Y la tercera empieza en la línea general de la serie, planteando subtramas para cubrir 12 episodios en distintos frentes, habrá que ver hacia donde se dirige, si buscan algo contundente o siguen con el “encantamiento” y la dormidera donde pasa poquito pero entretenido. Posibilidades tiene la serie para dar un empujón importante y conseguir cosas épicas. Se puede conseguir respetando las subtramas, siempre y cuando la central, el tronco, aquello sobre lo que gira todo, sea realmente llamativo y no se quede a medio gas como en la segunda.

En conclusión, True Blood es hasta el momento una serie muy entretenida con personajes interesantes en algunos casos, con una estética muy cuidada y un acabado técnico más que aceptable, que además suele abrir y cerrar las temporadas correctamente. Puede que el tono general sea bastante absurdo en algunos momentos, pero es parte de su encanto, mucho mejor tomarse las cosas a pitorreos que la presunta seriedad de esa parida estúpida llamada Crepúsculo, por ejemplo. True Blood tiene mucho de paródico, sin perder los papeles, de otra forma no habría quien la aguantase.

Anuncios

5 Responses to True Blood y su genial sentido del ridículo

  1. Espe dice:

    Hay que reirse de la serie para que te guste. No se toma en serio ni a ella misma. Sokiee a mí me resulta un poco repelente tb, más q nada por cómo la interpreta la Paquin (o por cómo no la interpreta…). El jason es un crack. Cómo hace de tonto!!! Y este año, no te preocupes, q tb habrá forniqueo en cantidad. jajajajaja. El primer episodio ha sido muy bueno. Han dejado tramas a medias pero es lo q tiene cuando quieres meter tanto en tan poco tiempo. Quizás ese sea el camino??

  2. Manu dice:

    Estoy bastante de acuerdo con la crítica… la serie se caracteriza por atraer mucho a pesar de que la trama, en el fondo, no sea gran cosa (de hecho creo que los libros no llegan ni siquiera a la suela de los zapatos a la serie). Quizás sea que el hecho de que sea de Alan Ball atraiga a las masas pero como dices, la trama vampiros actualmente está de moda.

    A mí lo que me atrae (a parte de cómo los personajes son tratados) es el trato que le da a las tramas con ese toque especial que roza el esperpento en ciertas escenas y parece que eso mucha gente no lo ve… quizás en las dos anteriores temporadas veía la serie con una actitud más seria pero no sé por qué fue ver el 3×01 y darme cuenta que estaba viendo una comedia! Bueno, quizás más bien una dramedia pero el caso es que yo creo que Alan Ball quiero quitar el poco pasteleo que había en la serie para darle su toque especial que podíamos ver en Six Feet Under. Es un toque especial que resulta difícil de explicar y que sólo puedes comprender cuando, al ver que la madre de Tara lee el Men’s Health con la portada de Obama, esbozas una sonrisa o si cuando Pam dice que le gusta lo que ve, sueltas una carcajada.

    Yo ahora mismo pienso que sólo se puede disfrutar la serie al 100% de la serie si se tiene esta actitud.

  3. Deprofundis dice:

    De acuerdo contigo! Lo mejor de la serie es la intro, de las pocas que no me salto aunque me pegue varios capítulos de tirón (The Wire es la otra).
    Creo que es la única serie en la que no soporto a los personajes supuestamente principales.
    En cuanto cene me pongo con el 3×01. Saludos!!

    • J. Pablo dice:

      Sobre la intro difiero. Sí, está muy bien, pero prefiero la de Dexter por ejemplo, me parece mucho más sutil y mejor traída. La de aquí es más un videoclip bien hecho de Loussiana que una intro

  4. andrea Marquez dice:

    A mi me parece que esta muy buena la serie…. a pesar de la exageracion del forniqueo, pienso que es una serie original, con mucha imaginacion, aunque es cierto que aun no posee un tema central fuerte.
    Pero yo no me la pierdo, la encuentreo divertida y sus personajes son bien tratados. No es una serie tipica de vampiros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: